Convertirse en dueño de su destino
He vivido avalanchas de experiencias de sincronicidad realmente asombrosas, que algunos todavía califican erróneamente como casualidades o coincidencias. Esta sincronicidad es, desde un punto de vista científico, una verdadera “magia” de la vida que aún no dominamos por completo. Al trabajar espiritualmente en nuestra conciencia creativa, influimos directamente en nuestro futuro, donde cada uno puede aspirar a un destino armonioso. Es una lástima que las religiones se hayan apropiado de estos pocos secretos para ocultarlos y convertirlos en herramientas de poder.
Philippe Guillemant, uno de los físicos franceses más reconocidos y miembro del CNRS, demostró el funcionamiento científico de esta sincronicidad. El futuro es una elección dentro de la fluidez de otros futuros posibles, y solo se materializa cuando es profundamente y espiritualmente deseado. Su enemigo más poderoso es el miedo, ya que representa una vibración baja que anula todo funcionamiento positivo y toda proyección futura, dejando que nuestra mente nos domine hasta provocar las peores catástrofes.
Durante la epidemia de Covid, muchas personas se sintieron perdidas por la situación, programando mentalmente su propia muerte mediante el efecto nocebo. Nuestro siglo XXI se volverá progresivamente espiritual o dejará de ser. Accedemos a nuestra conciencia superior a través de vibraciones de alegría y amor, serenidad y fe, en contraste con el miedo destructivo que actúa en sentido contrario, porque el lenguaje vibratorio es el único que nos conecta con el universo.
El pensamiento positivo
Pensar positivamente permite que los multiversos revelen todas sus potencialidades. El ser humano está atravesando actualmente una transición hacia un nuevo paradigma, que será el más importante de toda la historia de nuestra humanidad, donde el ser espiritual que es el humano, embarcado en una experiencia material, descubrirá todo el potencial de su conciencia. Porque, a diferencia del espacio y la materia, que no existen realmente, la conciencia es la única cosa que existe, ya que todo se relaciona con ella.
El Universo está aquí para ofrecernos todo lo que soñamos. Satisfacernos es su primera gran prioridad, siempre que nos comuniquemos vibratoriamente con él.
Cómo conectarse con el Universo
Para conectarse con el universo, es imprescindible distanciarse de la mente, del ego y del mundo emocional. Es un ejercicio de meditación que, para ser real, requiere tiempo y muchos esfuerzos repetidos. Esta distanciación abrirá tres canales:
El canal de la intuición para el desapego,
El canal de la fe para la confianza en uno mismo,
El canal de la entrega para la separación del ego.
Es esencial descender progresivamente a lo más profundo del corazón. Este ejercicio, una vez más, requiere esfuerzo y tiempo, que varía en cada persona.
Durante estos ejercicios, deberás visualizar progresivamente tu deseo en el futuro, definirlo de manera muy precisa hasta crear y ver cada imagen. Cuando estas imágenes estén firmemente ancladas visualmente, hasta el punto de poder dibujarlas, bastará con “hacer el pedido”.
Las formulaciones deben ser muy precisas. Si deseas, por ejemplo, recibir un pastel, el Universo te entregará ese pastel, pero es muy posible que no sea de tu gusto, porque no has indicado ningún detalle. Es esencial especificar su apariencia, sus ingredientes y el sabor que deseas encontrar en ese pastel. La única condición previa verdaderamente importante es no haber traicionado jamás a otra persona en ninguna forma.